1.No quiero extrañarte
podría permanecer despierto sólo para escucharte respirar,
mirarte sonreír mientras duermes
a lo lejos, y soñando.
Podría pasar mi vida en esta dulce claudicación,
podría quedarme perdido en este momento para siempre.
Ya que, cada momento que pasé contigo
es un momento que valoro mucho.
No quiero cerrar los ojos,
no quiero quedarme dormido,
porque te extrañaría, nena,
y no quiero extrañar nada.
Porque aún si soñara contigo,
el más dulce de los sueños no alcanzará.
Aún así te extrañaría, nena,
y no quiero extrañar nada.
Acostado cerca de ti,
siento latir tu corazón.
Y me pregunto con qué estás soñando,
me pregunto si será conmigo.
Luego, beso tus ojos y agradezco a dios que estemos juntos
y sólo quiero estar contigo
en este momento para siempre, para siempre, siempre.
No quiero extrañar ni una sonrisa,
no quiero extrañar ni un beso,
ya que sólo quiero estar contigo,
aquí mismo, contigo, como ahora.
Sólo quiero tenerte cerca
sentir tu corazón muy cerca del mío,
y permanecer aquí, en este momento
por el resto del tiempo.
2.No buscaré
no buscare tus labios
por un beso
no buscare tu cuerpo
para amarlo
no buscare tu amor
para sentirte agasapada
entre mis brazos
no te diré cuanto te amo
para sentirlo en tus manos
no esperare que tu me ames
sino sere yo, quien mas te ame.
3.¿tu que eres, tristeza o alegría,
dolor o satisfacción,
o tal vez una emoción
que embarga el alma mía?
4. Yo te conoci aquella tarde
y me enamoré cuando te vi
solo basto una mirada
para definir lo que senti.
Pues de donde nace una esperanza
crece una ilusión
se alimenta de besos
y muere de una traición.
Y si el arco iris perdiera su belleza
y las flores su perfume y su color
no será tan grande la tristeza,
como aquela de yo quedarme sin tu amor...
Y como se que tienes otro
te digo que prefiero verte con él
prefiero incluso morir
prefiero amarte en silencio,
antes de verte sufrir
5.Me acostumbré a tus palabras,
como el viento a la primavera.
Me acostumbré a tus ojos apagados
por la deseperanza,
a tu voz con distancia,
a tu caricia contenida
en la estela del recuerdo.
Al todo o nada y nada y todo.
Me acostumbré a jugarme la vida
en una palabra
sin saber de mi mismo,
a preguntarle a mi corazón
sin saber si consentía.
Me acostumbré a tu ansiada ternura,
a tus pasos para verte
y al silencio de las equivocaciones.
Me he acostumbrado a pensar,
más que a actuar
a vivir, a expresar,
sin saber que pasará.
Me acostumbré a tí,
con tanta paciencia,
que la impaciencia nos dibujó el espanto
y a lo lejos logro sentir tu corazón confuso
buscando tu silueta.
Me acostumbré a las cláusulas de una letra
echar de menos las noches,
que jamás conocí,
de la vidas que jamás viví.
A pesar de la costumbre
buena o mala,
simplemente pienso en tí.
6.Si algún día mis ojos avidos de tu figura
solo encontraran la niebla de tu ausencia.
Y mis labios sedientos de los tuyos
llegaran a captar la hiel de un irreversible adios.
Y mis manos mi cuerpo y mis sentidos
fueran todos ellos desterrados
de ese paraiso que eres tu...
Si ese dia llegara...
Me sentaré a la vera del destino
abriré mis puertas de par en par
y en el crisol del dolor
fundiré un suspiro...
Tu recuerdo. Una flor. Y este mi último poema de amor.